top of page

La Capacidad de Amar

  • La comunión con Dios, con el prójimo, las gracias que recibes en la Santa Comunión, las que aprovechas… todo tiene relación con tu amor a Dios y tu disposición de amarlo más.

 


Por P. Jorge Hidalgo

 

En su discurso del Pan de vida, Nuestro Señor Jesucristo explica que debemos alimentarnos del Pan de Dios y ese Pan de Dios tiene dos significados: La Palabra de Cristo, porque no sólo de pan vive el hombre sino de toda palabra que viene de Dios; y de la Santa Eucaristía. De hecho, el término “fracción del pan” es lo que hoy entendemos por la Santa Misa y por eso se insiste en participar de la fracción del pan. 

 

En la carta Communionis notio que publicó el Cardenal Ratzinger como responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe, explica que la primera comunión y la primera unidad es con Dios y cuando estamos unidos a Dios entonces podemos tener auténtica caridad y estar unidos entre nosotros.

 

Cuando estamos unidos a Dios se da la comunión entre las personas, como es el caso de los primeros cristianos que relata el Libro de los Hechos de los Apóstoles: “Miren cómo se aman”.

 

La fracción del pan siempre fue algo esencial y otra muestra de ello es el caso de los discípulos de Emaús que relata San Lucas. A ellos les parecía que Jesús era un simple transeúnte, pero cuando tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se los dio, sus ojos se abrieron. “Lo reconocimos”, dijeron, pero Él ya había desaparecido de la vista.

 

Así que la fracción del pan siempre fue algo esencial y por eso la participación de la Santa Misa no es algo optativo, es lo que une a la Iglesia y es lo que le da cohesión también a los cristianos porque nos unimos en Dios. Por eso todo apunta a la fracción del pan.


El Padre Alfredo Saenz, en su hermoso libro “El Santo Sacrificio de la Misa” que les recomiendo ampliamente, dice sobre el texto en que Nuestro Señor levantó los ojos al Cielo, lo cual quiere decir que lo va a hacer Dios y es lo que los Sacerdotes repiten en la Consagración.


P. Sáenz explica toda la Misa con estos cuatro verbos:

-Tomar el pan - Quiere decir el Ofertorio.

-Pronunciar la bendición - Es la gran Plegaria Eucarística.

-Partir el pan - Es la Consagración y el momento del Cordero de Dios, y

-Dar el pan, que es el momento de la Comunión.

 

Esto tiene una connotación litúrgica, por eso es que los discípulos de Emaús se dieron cuenta que era el Señor cuando Él hizo justamente estos gestos, que sin duda serán los que el Señor realizó en la última cena.

 

¿Cuántas gracias podríamos recibir?

 

En el Lauda Sion, aquella secuencia compuesta por Santo Tomás de Aquino que se canta en Corpus Christi, dice: la Comunión es vida para los buenos y es muerte para los malos. Ved que de un solo alimento qué distinto es el efecto.

 

Esto mismo ocurre también en las almas justas, en las almas que están confesadas y reciben la Santa Comunión; no todos reciben las mismas gracias porque, como enseña la Filosofía, lo que se recibe, se recibe al modo del recipiente. Es decir, si yo tengo un dedal, recibiré un dedal; si tengo un vaso, recibiré un vaso; si tengo un balde, recibiré un balde; o si tengo un lago, recibiré un lago.

 

Ahí está lo que nosotros tenemos que pedirle a Dios, que aumente nuestra capacidad de amar, que dilate nuestro corazón para la salvación del mundo -en palabras de Santa Catalina de Siena- para que así nosotros, cada vez que recibimos la Santa Comunión y cada vez que estamos en la Santa Misa, recibamos las gracias que más necesitemos y que cada vez recibamos más gracias.

 

Que según las gracias que recibamos, seamos coherentes nosotros con esas inspiraciones de Dios y que, en nuestra siguiente Comunión, recibamos más gracias que en la anterior. Porque tenemos que ir creciendo de gracia en gracia, o como dice el Salmo, crecer de altura en altura hasta ver a Dios en Sion.

 

Debemos, además, ser fieles a las gracias que Dios nos da para crecer en santidad y para no quedarnos en la mediocridad de los tibios que luchan toda la vida contra los mismos pecados. A veces sucede que son faltas “chiquitas” y no trabajo en ellas y siempre me quedo en lo mismo. Es necesario combatir la tibieza y no hay ningún sacramento que más nos pueda encender en el amor a Dios, que el Sacramento de la Caridad, como llama Santo Tomás a la Santísima Eucaristía.

 

¿Cuál es mi grado de tibieza?

 

Esto debe ser para nosotros un examen de conciencia para distinguir cuánto amor tenemos a la Santa Eucaristía. ¿Pensamos que es suficiente con ir a Misa el domingo? Sí, esto es suficiente para cumplir el precepto de la ley de Dios, pero si amo en verdad a Dios, ¿es suficiente con ir a Misa una sola vez a la semana? ¿Dónde está el amor a Dios? ¿Es que sí le amo?

 

El verdadero amor a Dios me tiene que llevar a querer estar con Él. Si yo amo verdaderamente a Dios, ¿cuántas veces tengo que visitar a Jesús en el Santísimo Sacramento? ¿Cuántas veces pasamos frente a una Capilla y no podemos dedicar tres minutos para entrar y rezar ante el Santísimo? ¿Cómo puede ser esa tibieza y esa comodidad? ¿Dónde está nuestro amor a Dios?

 

Quedémonos en esta ocasión con estas preguntas: ¿Cuánto amamos a Nuestro Señor?, ¿cuánto lo queremos en la Santa Misa?, ¿cuánto queremos su presencia real en el Sagrario?, ¿cuánto queremos amarlo en esta vida?; porque quien más lo ama en esta vida, más lo gozará en la eternidad.

 

Nuestra Señora fue el Sagrario viviente, el primer lugar en donde el Señor estuvo realmente presente en este mundo, pidámosle a Ella que nos ayude a respondernos con honestidad y actuar en consecuencia.

 

Según la tradición de la Iglesia, Ella iba a Misa todos los días y recibía la Comunión todos los días de manos de San Juan, por eso los Padres, como por ejemplo San Basilio Magno, recomiendan la Comunión diaria. Que Ella nos ayude a verdaderamente amar a Cristo presente realmente en la Hostia Consagrada, que nos ayude a prepararnos bien para recibir a Nuestro Señor, a asistir santamente a la Misa y a que seamos fieles a las inspiraciones que Dios nos da para que, más amándolo en esta vida, más lo gocemos en la eternidad.


 
 
 

Comentarios


Las fotos e imágenes contenidas en este medio digital son tomadas de internet, consideradas de dominio público.

Si es el deseo de los propietarios retirarlas de éste sitio web, favor de ponerse en contacto con nosotros para que las imágenes sean retiradas.

  • Telegrama
  • Instagram
  • Facebook
  • X
  • Youtube
  • TikTok
IMG_2202.PNG
bottom of page